6 nov. 2009

Guilty pleasures

La locura de los cierres fiscales -- sean mensuales, trimestrales o anuales -- si bien me ponen muy estresado, a la vez me permiten liberar bastante adrenalina, que mucho me hace falta. En este sentido, como analista financiero-contable, he de confesar que los cierres es lo que más disfruto de mi trabajo actual.


Esto es mucho decir. Estoy hablando que es el primer rubro de mi actividad profesional que logro identificar como placentero. Aunque pensándolo bien, a lo mejor "placentero" no es el adjetivo más adecuado, pero sí le calza al asunto. Dicho de otro modo: si me preguntan qué es lo que más me gusta de mi trabajo, o bien, si hay algo de mi trabajo que hago con gusto y motivación, debería decir que son los cierres.


"Call me crazy", pero así es. Hay personas que con gusto y motivación diseccionan cadáveres para determinar la causa de muerte. Los contadores hacemos lo mismo, pero con estados financieros. No lo hacemos porque sentimos placer en ver al muerto, sino porque nos motiva saber qué ocurrió, por qué, cuándo, a causa de quién. A partir de esto, determinamos las acciones correctivas y contribuimos al desempeño saludable y favorable de nuestros patronos y clientes.


Un poco "ñoño", ¿no? A lo mejor. El punto es: hay algo de todo lo que yo hago que verdaderamente disfruto. En la profesión de las Finanzas, estamos hablando de algo bien difícil.

1 comentario:

  1. Muy ñoño jajaja! Pero bueno cada cabeza es un mundo...

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Por favor mantener un lenguaje apropiado. De lo contrario la consecuencia espero sea obvia.